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Con alma, corazón y tripas

Por Alejandra Pineda C.

“Trovador no es sólo alguien con su guitarra tocando y cantando baladas, realmente la trova es una canción de protesta que expresa el desacuerdo con el gobierno” es lo que opina Daniel, alumno de la escuela de música G. Martell de la ciudad de México. Pero, ¿cómo surge este movimiento o género musical?

 

Los orígenes de la Trova datan de la época Medieval. Los primeros trovadores fueron los músicos reales, quienes musicalizaban poemas y cantaban historias de reino en reino. La mayoría de los trovadores que vivieron en esa época fueron nobles o reyes, para quienes componer e interpretar canciones era una manifestación más ideal caballeresco.

 

Originalmente, los trovadores cantaban sus poemas en la corte y a menudo celebraban competencias o torneos musicales. Entre sus temas predilectos figuran el amor, la caballería, la religión, la política, la guerra, los funerales y la naturaleza. La música de los trovadores influyó de manera decisiva en el desarrollo de la música profana medieval.

 

Sus formas de versificación eran la cansón (por lo general de amor cortés), la tensón (diálogos o debates), el serventesio (canción política o satírica), el planto (canto fúnebre o endecha), el alba (canción matinal) y la serena (canción nocturna). El acompañamiento musical se interpretaba generalmente con instrumentos de cuerda como la Viella (violín medieval) o el laúd. La notación indicaba el tono, pero no el tempo o el ritmo.

 

Según datos de una página conocida en el mundo de la música como “El Atril”, en la actualidad se conservan unas 300 melodías y cerca de 2 600 poemas trovadorescos.

 

En el siglo XV existió la trova francesa, que nació en los cantos que difundían los trovadores del sur de Francia y los troveros del norte, cuya única diferencia era la lengua en que componían sus trabajos.

 

Hacia una Nueva Trova Cubana.

 

Por el año de 1850 aparecieron músicos itinerantes conocidos como trovadores, en el Oriente de la isla, especialmente en Santiago de Cuba, ganándose el sustento cantando y tocando la guitarra.

 

Acerca de esto, el profesor de la escuela de música G. Martell, Omar Cejín, de la materia de apreciación musical, dice que “la primer trova que existió fue creada en Cuba con el tema de protesta, pero a lo largo de los años se fue transformando hasta llegar a la trova contemporánea y adoptada por los cantautores dentro de la línea romántica”.

 

Después de la trova cubana del siglo XIX y XX, surgió la Nueva Trova Cubana, de la cual Silvio Rodríguez con canciones como “Ojalá” y “Quién fuera” y Pablo Milanés con “El breve espacio”, son los exponentes más conocidos.

 

Esta nueva trova se basó principalmente en la composición para guitarra y voz. Las letras, por lo general, mostraban un contenido social relacionado con la revolución socialista de 1959.

SE TRATA DE TROVADORES QUE NO SOLO BUSCAN UNA FORMA DE EXPRESIÓN CON VOZ Y GUITARRA, SINO QUE HAN IDO ADAPTANDO INSTRUMENTOS, COMO EL ACORDEÓN, PARA HACER COMPOSICIONES MAS ARMONIOSAS.

A pesar de toda esta transformación, los orígenes de la trova no están totalmente perdidos. Las composiciones siguen siendo de una manera poética, pero bastante crítica. Bien pudiera llamársele “poesía urbana”.

 

En ocasiones, los trovadores son acompañados por poetas que recitan antes o a la mitad de las canciones, en el medio, son conocidos como “choreros”, pues sus poemas son meros “choros” que dan otro sabor a las composiciones. Dentro de los más conocidos se encuentran Edel Juárez y Genaro Patraka.

 

La Trova es especialmente significativa como expresión cultural, por lo que generalmente, el término «trovador» se refiere al músico popular dentro de las canciones de protesta, incluso en género rock.

 

No es un simple movimiento de protesta y ya, la Trova es creada por artistas cultos, analíticos y sin censura, capaces de poner en sus letras toda la inteligencia y en una guitarra toda su pasión.

 

“Roleros” y “Fresas de la Trova”.

 

Actualmente, el término que utilizan los trovadores para autodenominarse es el de “canción de autor” o “roleros”, “lo que ellos buscan es una canción inteligente con alma, corazón y tripas”, así lo expresa Daniel Graduño, ex integrante del grupo de cantautores Underground.

 

Hoy en día es bien sabido que éste género o movimiento musical fue creado como una forma de protesta y los cantautores no tienen fines de lucro, sin embargo, en la trova existen dos grupos:

 

En primer lugar están “los roleros”, que viven de cooperaciones y los discos que graban son por recaudación de fondos. Por otra parte, están “los fresas de la Trova” que se caracterizan por sus composiciones melosas y románticas, además de que tienen contratos con disqueras que los patrocinan, cuyo exponente más conocido es Fernando Delgadillo.

En el mundo de la música es realmente difícil que existan artistas que no quieran ser reconocidos y que vean este arte como simple pasatiempo, la Trova no es la excepción. A pesar de la idea inicial de protesta, es válido y respetable que se quiera ir más allá, “ningún músico come aplausos y todos tenemos un precio”, Daniel Graduño, ex integrante Underground.

 

En México, dentro de “los roleros” existe un grupo de cantautores, en su mayoría mexicanos, llamado Underground. Lo que ellos buscan es una canción inteligente que despierte sentimientos e ideas en las personas con las que comparten en festivales o “toquines” organizados por ellos mismos en distintos lugar del Distrito Federal y la República Mexicana.

 

“Fue una gran experiencia estar en este grupo, conocí a personas muy cultas, que han viajado mucho y que, tan solo con su guitarra te comparten sus experiencias. Son personas sencillas y modestas; grandes artistas y grandes músicos”, Daniel Graduño, ex integrante underground.

 

Así mismo, los trovadores están rodeados de un público que tiene una mente muy abierta; gente que está harta del mal gobierno y que busca la manera de expresarse y rodearse de personas que compartan la misma ideología, pasar un buen rato, compartir música, bebidas y cigarros.

 

Por otra parte, los cantautores underground también comparten su música por medio de un canal de Youtube, llamado Balcony Tv, dirigido por la cantautora michoacana Leticia Servin y donde los trovadores se reúnen en la azotea de una casa del zócalo. Pero no sólo es hecho en México, también participa Argentina, Estados Unidos, Londres, entre otros, por medio de balcony.tv.

 

¿A qué le tiras cuando sueñas?

 

Dentro de la historia de México y los trovadores urbanos, es importante mencionar a un gran cantautor mexicano, nacido en la ciudad de México en 1920, el señor Salvador Flores Rivera, “Chava Flores”.

 

A través de canciones como “¿A qué le tiras cuando sueñas?”, “La taquiza”, “Herculano”, entre muchas otras, se caracterizó por un contenido cómico que hacía referencia y una fuerte crítica a la vida cotidiana de la ciudad de México de su época y que claro, actualmente seguimos viviendo.

 

Datos dados por la Sociedad de Autores y Compositores de México revelan que en el repertorio de Chava Flores hay más de 200 temas, que por su contenido le valieron que el público lo llamara “El Compositor Festivo de México”, “El Cronista Musical de la Ciudad”, “El Folklorista Urbano de México” y “El Compositor del Barrio”.

 

En cierta ocasión que le preguntaron si su música era de protesta, el compositor respondió: “A través de la música se pueden decir muchas cosas; la música será siempre una memoria histórica, pero nunca se va a poder hacer una revolución o una guerra con una canción, así que la llamada canción de protesta no es más que un relato que describe la inconformidad de algunas personas, y es ilógico pensar que con canciones se va a cambiar el sistema. Eso se hace con trabajo y dedicación”.

 

 

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